Una cubierta automática de piscina que no responde es uno de los problemas más frecuentes que nos consultan. La buena noticia es que en la mayoría de los casos tiene solución sencilla. En este artículo repasamos las causas más habituales y qué puedes hacer en cada caso.
1. Fallo eléctrico o de alimentación
Es la causa más común. Antes de pensar en averías graves, comprueba:
- Que el cuadro eléctrico tiene corriente y no ha saltado ningún diferencial
- Que el cable de alimentación está correctamente conectado
- Que el mando a distancia tiene las pilas cargadas y está dentro del rango de alcance
- Que no hay ningún interruptor de seguridad activado
En muchos casos la cubierta deja de funcionar simplemente porque ha saltado el diferencial tras una tormenta o un pico de tensión.
2. Problema con el mando a distancia
Si el motor arranca desde el cuadro pero no responde al mando, el problema está en el mando y no en el motor. Prueba a:
- Cambiar las pilas
- Reprogramar el mando siguiendo las instrucciones del cuadro eléctrico
- Comprobar que no hay interferencias con otros dispositivos cercanos
3. Motor bloqueado o sobrecalentado
Los motores tienen un sistema de protección térmica que los desconecta automáticamente cuando se sobrecalientan. Esto puede ocurrir si:
- Se ha intentado abrir o cerrar la cubierta varias veces seguidas en poco tiempo
- El motor está forzando por algún obstáculo en la piscina
- La cubierta lleva mucho tiempo sin mantenimiento
En este caso, apaga el motor y espera 15-20 minutos antes de volver a intentarlo. Si el problema persiste, es señal de que algo está forzando el mecanismo.
4. Obstáculo en la piscina o en las lamas
A veces la cubierta no se mueve porque hay algo que lo impide físicamente:
- Hojas, ramas o suciedad acumulada sobre las lamas
- Una lama doblada o desencajada que bloquea el movimiento
- Un objeto dentro de la piscina que impide el despliegue o recogida de la cubierta
Revisa visualmente toda la superficie de la cubierta y el agua antes de volver a activar el motor, ya que forzarlo con un obstáculo puede dañarlo.
5. Motor averiado
Si has comprobado todo lo anterior y la cubierta sigue sin moverse, es probable que el motor necesite revisión o sustitución. Los síntomas de un motor averiado son:
- Arranca y se detiene inmediatamente
- No responde a ningún comando, ni desde el mando ni desde el cuadro
En este caso lo más recomendable es contactar con un técnico para diagnosticar si se puede reparar o hay que sustituirlo.
6. Problema en el cuadro eléctrico
El cuadro eléctrico es el cerebro del sistema. Si falla, la cubierta no responde aunque el motor esté en perfecto estado. Señales de un cuadro con problemas:
- Las luces indicadoras no se encienden
- La cubierta se mueve en una dirección pero no en la otra
- El sistema se reinicia solo de forma repetida
Los cuadros eléctricos tienen componentes que se desgastan con el tiempo y pueden necesitar sustitución.
¿Cuándo llamar a un técnico?
Si tras revisar los puntos anteriores la cubierta sigue sin funcionar, lo mejor es no forzar el sistema y contactar con un profesional. Intentar reparar el motor o el cuadro sin conocimientos técnicos puede agravar la avería y encarecer la reparación.
¿Necesitas repuestos para tu cubierta?
En Repuestos Ingerclima disponemos de motores, cuadros eléctricos y componentes compatibles con todos los modelos Ingerclima. Si ya sabes qué pieza necesitas, contáctanos y te enviamos presupuesto sin compromiso.
¿Necesitas un motor de repuesto para tu cubierta? Encuentra el motor original Ingerclima según tu tipo de instalación:
¿Tu cubierta no abre o el motor falla? Encuentra el motor de recambio compatible con tu modelo, con asesoramiento técnico incluido.